Tengo una debilidad por la montaña, lo reconozco. Mis amigos también tienen esa debilidad, y mucho me temo que tú también la tienes (de lo contrario no estarías leyendo este post).
Así que, cuando vi el trailer y la promoción de esta película, me dije a mí mismo: «¡Ésta no me la pierdo!«; y tras averiguar algo más sobre la cinta, pensé que tú tampoco te la querrías perder.
Basada en la novela del mismo título, escrita por Charles Martin (The mountain between us, 2010), dirigida por Hany Abu-Assad (Idol) y protagonizada por Kate Winslet (en el papel de Alex) e Idris Elba (como Ben), la cinta nos narra un drama de supervivencia en las inhóspitas montañas del Colorado.

Alex, una joven que va camino de su boda y Ben, un reputado cirujano que necesita acudir a una operación con urgencia, verán sus planes truncados cuando en el aeropuerto retrasan su vuelo a Baltimore.
Ante la desesperación, Alex y Ben decidirán alquilar una avioneta para poder llegar a tiempo a sus destinos. Sin embargo, sus planes no saldrán según lo previsto.
El piloto de la avioneta sufrirá un infarto en pleno vuelo haciendo que la avioneta se estrelle en medio de un recóndito lugar en las montañas de Colorado. Allí, los dos se enfrentarán al mayor reto de sus vidas, tratando de sobrevivir bajo extremas condiciones sin que nadie sepa dónde se encuentran.
Y mientras intentan encontrar una salida a su desesperada situación, irá surgiendo entre ellos cierto sentimiento amoroso.
Un gran trabajo de fotografía muestra unas espectaculares imágenes de las montañas del Colorado, mientras que los infortunios de la pareja protagonista en su lucha por la supervivencia nos harán agitarnos en la butaca del cine.
Eso sí, infortunios que superarán con toda seguridad, porque el bueno de Ben es un experimentado montañero. Así que ya sabes, si un día te encuentras en una de esas, esa debilidad que tú y yo compartimos por la montaña podría salvarte la vida… o no, tendremos que ver la película para saber si al final los dos sobreviven.
No es la primera vez ni será la última que hablamos de cine y montaña (Un paseo por el bosque, Cantábrico, America Wild…). Algún día, cuando consiga que un director de cine afamado y con criterio que me eche una mano, te hablaré de esas películas que nos llevan a lo más profundo de las montañas.
Esta semana andaremos por el monte Arabí, así que el estreno de hoy nos lo saltamos, pero en cuanto regresemos de allí nos organizaremos para ir. ¡¡Síguenos en facebook y acompáñanos a verla!!
Espero que este post te haya resultado interesante y la próxima vez que vayas a la montaña átate bien las botas y no olvides tu botiquín personal.
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Estoy casi convencido de que la última vez que fuiste a la montaña te encontraste algún resto de basura que no debía estar allí. Pues eso mismo es lo que les sucede a los miembros de 



Comprueba siempre el interior de tu bota.
No sólo hace que tu pie esté más confortable dentro de la bota, además lo aísla de la humedad y del frío.
El empeine de la bota y su exterior puede estar fabricado en distintos materiales.
Ojales, gancho auto-bloqueante y anillas de lazado rápido son los tres tipos de fijaciones con los que sujetarás los cordones a la bota. Comprueba sobre todo su anclaje a la bota y si presenta alguna rotura o desgarre.
Normalmente bastará con que cepilles enérgicamente el exterior de la bota para quitarle el polvo, pero en algunos casos (sobre todos si hemos caminado por terreno embarrado) eso no será suficiente.
Es algo inusual, pero aún así sucede. Puede que desde la última vez que tus botas vieron el sol hasta el momento de sacarlas del rincón del olvido, hayan pasado años e igual no estaban del todo secas cuando las guardaste o han estado aparcadas en una zona con mucha humedad (un trastero, por ejemplo). En esa situación puede que tus botas presenten moho.
Seca tus botas en un lugar fresco y seco, nunca al lado de una fuente de calor o bajo el sol directo.
Para impermeabilizar el calzado y recuperar en parte su capacidad hidrofugante sin perder la transpirabilidad, venden productos específicos, normalmente en spray.
Hace un par de meses las botas de Manuel estaban ya en estado crítico, en su cara podíamos ver el hastío que le suponía el mero hecho de tener que ir a probarse una nuevas y al posterior proceso de adaptación. Por suerte para él tenemos muy cerca a nuestro compañero y amigo Rufo, que tras una breve inspección de las botas en una de nuestras rutas le dijo «pásate por el taller y te pondremos suelas nuevas».
Como podrás ver en las fotos las suelas estaban al límite, y la piel de las botas estaba ya reseca.
Unas flamantes suelas 