Esta semana no te voy a contar ninguna novedad, pero aún así, si eres de los que practican senderismo y no la conocías igual te puede interesar. No te pierdas nuestro Podcast dedicado a miSenda, web de la FEDME dedicada al senderismo.
Protección ocular en los deportes de montaña.
Amantes del senderismo, del trekking y de los deportes de montaña en general: llegó el calor a la Comunidad Valenciana, y pronto será el amo y señor de casi toda la península.
Conforme se acerca el verano no sólo aumenta el calor, también lo hace la potencia de la radiación solar y la de sus «invisibles» rayos ultravioleta con sus nefastas consecuencias para los humanos.
Preocupado por esto, y siempre con la intención de profundizar un poco todo aquello que garantice nuestra seguridad y confort en la montaña, decidí pedirle consejo a nuestra óptica favorita Merche Santandreu (compañera de andanzas del grupo desde hace más de nueve años y amiga), diplomada en Óptica y Optometría.
«Cada día estamos más concienciados de proteger nuestra piel con cremas solares sobretodo cuando vamos a la playa. Sabemos que de no hacerlo, es muy probable que terminemos con quemaduras bastante importantes y muchas veces irreversibles.» – me dijo Merche nada más comenzar nuestra conversación. – «Pero tengo la sensación de que no somos igual de conscientes a la hora de proteger de esa misma radiación solar nuestros ojos. Y no solo cuando estamos en la playa, sino también en la montaña.»
Y como no puede ser de otro modo, como profesional que es y tratándose de salud y seguridad, no dudó ni un segundo en prepararnos este estupendo artículo.
PROTECCIÓN OCULAR EN LA MONTAÑA

En verano se multiplican los casos de problemas oculares y visuales debidos a una larga exposición al sol.
La montaña es un lugar que aún sin nieve puede causar problemas oculares por una exposición a la radiación solar que aumenta con la altitud, la baja latitud o por la acción de superficies reflectantes como el reflejo del sol en las rocas en la alta montaña en verano, no tan dañino como en la nieve, pero que puede traer importantes consecuencias ya que, además, a mayor altitud la atmósfera se vuelve más fina, por lo que bloquea menos UV.
Se estima que la radiación UV se incrementa en un 4% con cada 300 metros de altura. Por lo tanto a grandes alturas siempre debemos utilizar a cualquier edad protectores solares para la piel y unas gafas de sol con filtros adecuados.
¿QUE PUEDE OCURRIR SI EXPONEMOS NUESTROS OJOS AL SOL SIN USAR PROTECCION?
Si nuestros ojos están expuestos a cantidades excesivas de radiación UV en un corto periodo de tiempo sin la protección de unas gafas de sol adecuadas nos puede conducir a problemas oculares y visuales más o menos graves, como una conjuntivitis, edemas palpebrales, fotoqueratitis (quemadura provocada por el sol en córnea) o el efecto denominado fotofobia permanente, que puede ocasionar dolor ocular intenso incluso con luz atenuada.

Sin embargo, si la exposición a la radiación UV es prolongada en el tiempo, puede ser más grave. Los estudios científicos y de investigación han demostrado que la exposición a pequeñas cantidades de radiación UV durante un período de muchos años aumenta la probabilidad de desarrollar cataratas y puede causar daños en la retina (como por ejemplo la degeneración macular asociada a la edad).
Por todo ello, los ópticos-optometristas siempre incidimos en recomendar el uso de gafas de sol de calidad, que ofrecen un importante bloqueo de la radiación UV, a cualquier edad y siempre en actividades al aire libre.
Para conocer cómo deben ser unas buenas gafas de sol, tenemos que conocer unos conceptos básicos:
FILTROS DE COLOR:
El filtro de color reduce la cantidad de luz visible que alcanza el ojo evitando que nos deslumbremos. La Normativa Europea, clasifica la protección que pueden y deben ofrecernos las lentes destinadas a gafas de Sol en 5 niveles, del 0 al 4, de menor a mayor protección según su transmitancia (esta es el porcentaje de rayos UV que atraviesan la lente):

Las lentes de nivel de protección 2 y 3 son las consideradas adecuadas para uso medio. Y la categoría 4 es la que quedaría reservada para uso extremo como los deportes de nieve o acuáticos. (Las lentes de nivel 4 no son aptas para la conducción.)
FILTROS ULTRAVIOLETAS:
Los filtros UV absorben por completo los UVA y los UVB, y no necesariamente son lentes con filtro de color. Existen lentes transparentes (por ejemplo algunas de las que usamos para corregir los defectos visuales), que tienen filtro UV. Por eso es necesario tener claro que LA PROTECCION NO DEPENDE DEL COLOR.
En definitiva: una gafa de categoría superior es más oscura, pero no protege más contra la radiación UV que otra de categoría inferior (más clara).

Se trata simplemente de utilizar la categoría de filtro adecuada para unas condiciones de luz determinadas: lentes más claras cuando esté nublado, lentes más oscuras cuando salga el sol y lentes muy oscuras para circunstancias de luminosidad extrema.
LENTES POLARIZADAS:
La lente polarizada elimina los reflejos que la radiación solar provoca cuando se refleja en superficies como el agua, el asfalto de la carretera, la nieve…
LENTES FOTOCROMATICAS:
Se trata de lentes que incorporan en su masa componentes que reaccionan a la luz solar oscureciéndose y absorbiendo la radiación solar, y aclarándose cuando la radiación deja de incidir sobre el material. Se oscurecen de forma proporcional al ultravioleta que reciben.
TRATAMIENTO ANTIRREFLEJANTE:
Éste es un tratamiento que se le da a la superficie de la lente para disminuir los reflejos (aumenta la transmitancia) En caso de ser una lente destinada a la protección de la radiación solar, puede incorporarse este tratamiento en la cara interna de la lente para evitarnos los reflejos provenientes de detrás nuestro, y aumentar así nuestro confort.
TRATAMIENTO ESPEJANTE:

Por el contrario, existe también para lentes destinadas a protección solar un tratamiento superficial espejante, en este caso destinado a la cara externa de la lente, que refleja la mayor parte de la luz impidiendo que llegue al ojo.
¿POR QUÉ ES IMPRESCINDIBLE ADQUIRIR LAS GAFAS DE SOL EN ESTABLECIMIENTOS QUE CERTIFIQUEN LA CALIDAD DE ÉSTAS?
Porque usar gafas de sol de mala calidad puede ser incluso más perjudicial que no usar ninguna, puesto que una lente oscura va a hacer que nuestra pupila se dilate ante esa disminución de luminosidad.
Si la gafa tiene un buen filtro al UV podemos estar tranquilos, pero si la lente no tiene buen filtro, por oscura que sea la gafa, lo único que vamos a conseguir es que la radiación Ultravioleta llegue con más facilidad al interior de nuestro ojo, puesto que no tendremos la defensa natural que supone la contracción de las pupilas ante la luz.
¿Ya sabes qué gafa de sol comprarte?
¿Son las tuyas adecuadas a tu actividad deportiva habitual y el terreno por el que te mueves?
¿Aún tienes dudas?.
Pues si eres de Valencia aún te lo voy a poner más fácil; puedes acercarte por la óptica de Merche y preguntarle en persona, te garantizo que recibirás el mejor trato y asesoramiento posible: Óptica Santandreu (Zasvisión), C/ José Andréu Alabarta, 32. 46014 Valencia. Teléfono: 96 381 64 97. opticasantandreu@zasvision.
Además de las gafas de sol, nunca salgas a la montaña sin tu botiquín personal, así que aprende a elaborarlo con nuestro artículo “El botiquín ideal”. No olvides hidratarte correctamente y en tu próxima salida no dejes de poner en practica nuestros trucos para practicar senderismo.
Y recuerda, los buenos montañeros y montañeras comparten, así que si este artículo te ha parecido interesante: ¡¡Comparte!!.
Si te ha interesado este artículo no dejes de visitar nuestro blog y nuestra sección multimedia seguro que encuentras más artículos de tu interés. Puedes hacerte suscriptor (es gratis), y recibir semanalmente nuestro boletín de noticias, con artículos interesantes, propuestas de actividades y algunas cosillas más. Y si te gusta caminar por la Comunidad Valenciana no te pierdas nuestro calendario de actividades y acompáñanos en nuestra próxima ruta.
10 trucos para practicar senderismo
Descubre a través de este podcast 10 trucos para que practicar senderismo, excursionismo o trekking en media y baja montaña te resulte mucho más placentero. Tanto si caminas por la Comunidad Valenciana como si lo haces por cualquier otro sitio no te pierdas estos consejos.
Y no dejes de leer y escuchar el resto de nuestros artículos.
Senderismo, montañismo e hidratación
¿Te gusta el senderismo, el trekking o excursionismo y los deportes de montaña?
Claro que sé que tu respuesta es SÍ, de lo contrario nunca hubieses llegado a leer este post.
Y como tú y yo compartimos afición, seguro que también tenemos anécdotas y vivencias parecidas, y por supuesto, también tenemos preocupaciones similares.

Una de esas preocupaciones cuando llegan estas fechas es la de enfrentarnos con el calor: ¿llevaré suficiente agua?.
Pues bien, tan importante es el cuánto como el cuándo y el cómo al hablar de hidratación.
En la práctica de cualquier deporte (senderismo, excursionismo, montañismo, etc…) es necesario, al margen de unas determinadas condiciones físicas (que se consiguen con el entrenamiento y la práctica), una correcta alimentación e hidratación.
¿Por qué es tan importante que estemos correctamente hidratados?

Para el perfecto funcionamiento de nuestro organismo necesitamos agua, pero algunas funciones básicas de nuestro organismo como orinar, respirar o sudar hacen que nuestro nivel de agua baje y haya que reponerlo diariamente; en un adulto sano ese consumo está entorno a los 2 litros diarios. Este estado de óptimo de hidratación de denomina euhidratación.
Cuando perdemos más agua que la que ingerimos, nuestro organismo entra en un estado de déficit hídrico, lo que comúnmente conocemos como deshidratación. En el transcurso de la realización de una actividad intensa pueden perderse entre unos 500 y 2000 ml de fluidos, llegando a los 3 litros en casos extremos. A partir de una pérdida del 2% de nuestro peso corporal empezamos a notar los efectos de la deshidratación. Esta deshidratación puede también alterar el equilibrio de las sales minerales y los electrolitos del organismo, especialmente sodio y potasio.
Ante esa disminución de sales notamos cierta debilidad muscular, desgana y algo de mal humor, consecuencia directa de unos índices bajos en potasio. Si notamos calambres o sufrimos espasmos estamos ante una evidente falta de magnesio.
En la página web de la FEMEDE (Sociedad Española de Medicina del Deporte), puedes encontrar mucha información interesante, incluido el Documento de Consenso elaborado por el grupo de trabajo sobre nutrición y deporte coordinado por Nieves Palacios: Documento de Consenso.
Si la pérdida de líquidos y sales no se repone y se prolonga en el tiempo pasaremos a sufrir consecuencias más graves como el agotamiento o un posible golpe de calor (en un futuro artículo dedicado exclusivamente a los primeros auxilios ya nos explicará nuestra compañera Cristina cómo actuar si llegamos a esa situación).

¿Qué factores influyen en el equilibrio hídrico cuando practicamos deportes de montaña?
Son varios y distintos los factores que influyen en que nuestro equilibrio hídrico se pierda:
- La duración y el grado de dificultad de la ruta que vamos a realizar: a mayor esfuerzo y mayor duración en el tiempo, mayor será nuestra sudoración.
Las condiciones climáticas: a mayor calor y mayor índice de humedad, hay mayor transpiración.
- Nuestras condiciones físicas: las personas acostumbradas a caminar por la montaña y entrenadas suelen consumir menos agua. Al margen de ello, no todos sudamos igual. Hay personas que transpiran más que otras, también las personas poco voluminosas necesitan menos agua que los más corpulentos. Dentro de estas condiciones físicas deberemos valorar si tenemos alguna patología que haga que orinemos con más frecuencia (diabetes, por ejemplo), o si estamos bajo algún episodio de gastroenteritis (y no me recrearé en lo escatológico del tema).
¿Cuándo sé que estoy entrando en estado de deshidratación?
Todos hemos oído alguna vez eso de que “cuando tienes sed es que ya estás deshidratado”, por lo que se supone que debemos beber antes de llegar a esa situación.
Aunque esa afirmación es muy común, no todos los expertos están de acuerdo con ella, ya que algunos opinan que esa sensación de sed es un estímulo para la ingesta de agua, por lo que no debería relacionarse la sensación de sed con la deshidratación.
Pero en lo que todos están de acuerdo es que es conveniente estar hidratado, y si no llegamos a tener la sensación de sed, mejor.
Recuerdo a mi amiga Elena, contándome como en una expedición fallida al Aconcagua el guía que habían contratado les obligaba a orinar constantemente para valorar el color, y si el tono de la orina no era lo bastante claro les obligaba a beber agua. La hidratación es fundamental siempre, pero si además practicas alta montaña es vital monitorizarla.

Si tu orina es transparente o muy clarita tu grado de hidratación es óptimo, si por el contrario es más oscura lo primero que deberás hacer tras abrocharte los pantalones será beber.
¿Cómo hidratarnos correctamente?
Es conveniente beber agua cada media hora de marcha, y no sólo tendremos que reponer los líquidos perdidos, sino que también tendremos que reponer las sales que hemos eliminado de nuestro cuerpo. Para esto bastará con que tomemos alguna pieza de fruta o bebamos bebida isotónica en las paradas más largas.

No olvides que nuestro entorno habitual para caminar es la Comunidad Valenciana, y que practicar senderismo bajo temperaturas elevadas y al sol es lo más habitual: Atlas climático digital de la Península Ibérica.
Así que en tus salidas al monte, y dependiendo de las horas que vayas a caminar, deberás llevar entre 1’5 y 2 litros de agua. En cada una de esas paradas que harás para beber cada media hora tendrás que consumir entre 200 y 250 ml (vamos, como si te tomases un vaso de agua).
Para asegurarte una buena hidratación procura llevar siempre tu agua a mano, de modo que no te resulte aparatoso o incómodo beber.
Hoy en día la mayoría de las mochilas para la práctica del trekking tienen un espacio reservado para albergar depósitos flexibles de agua (Camelbak), que por médio de un tubo te permiten beber en cualquier momento.
Yo no soy partidario de ese sistema de hidratación, yo soy muy de compartir, y si alguno de mis acompañantes habituales se queda sin agua me gusta poder darles de la mía sin que tengan que tragarse mis babas.
Un truco que practico es el de llevar un contenedor de 0,5 litros de agua en la cintura o en el lateral de la mochila, al que accedo con facilidad sin tener que quitármela. De ahí es de donde voy bebiendo. Dentro de mi mochila llevo el resto del agua, también repartida en distintos depósitos para equilibrar mejor la carga en la mochila y que así me resulte más cómoda de transportar. En las paradas más prolongadas relleno el depósito que llevo a mano con el agua que llevo en el interior de la mochila. Si quieres conocer algún truquillo más por el estilo puedes echarle un ojo a nuestro artículo «10 tips para practicar senderismo«.
¿Qué hacer si me quedo sin agua?

Vale, ahora es cuando de verdad empiezan los problemas.
Quedarse sin agua es más fácil de lo que pensamos, y la principal causa de ello es que no nos hace mucha gracia cargar con ese peso en nuestra mochila, y como he escuchado infinidad de veces: “Es que yo bebo muy poco”.
Está claro, lo primero es evitar que eso nos pase, así que lleva esa agua, y si te parece que pesa mucho haz como yo y reparte el peso de forma equilibrada en tu mochila dentro de envases de 0,5 litros.
No obstante, si estás haciendo travesía va a ser difícil que puedas llevar tanta agua encima, así que antes de aventurarte estudia la ruta y averigua si las fuentes por las que pasarás tienen agua o están secas (puedes llamar a los ayuntamientos por los que transcurra tu itinerario y preguntar por ellas). Debes tener en cuenta que las fuentes se secan por distintos motivos, así que no es suficiente con verlas en la cartografía, insisto, asegúrate de su estado. Te dejo un enlace a una entrada publicada en Seguraverde para que veas lo que te puedes encontrar: Fuentes secas.

Una máxima del buen montañero: Nunca bebas aguas no tratadas, o de un río o de una acequia, posiblemente estén contaminadas por fertilizantes, por la mano del hombre o por los animales. Beber agua contaminada puede llevarnos a contraer enfermedades como el cólera, la disentería o la tifoidea, además de los trastornos que nos puedan producir otros parásitos. Antes de beberla deberás potabilizarla.
Si no os quedase más remedio, elegid el lugar adecuado para coger esa agua. Busca siempre agua que no esté estancada (que fluya), mejor que sea de un arroyo pequeño y mejor aún si es del manantial del que fluye el agua que abastece ese arroyo.
Sistemas portátiles de potabilización
Voy a contaros los métodos más comunes de potabilización de agua, teniendo en cuenta que no todos estarán a vuestro alcance llegado el momento.

El más común de los métodos es el de hervir el agua, hasta llevarla al punto de ebullición, aunque para eso tendrías que llevar un recipiente y un infiernillo adecuados.

Otro sistema muy utilizado también en travesía es el del filtrado, mediante el uso de filtros portátiles. Estos filtros portátiles son efectivos contra las bacterias y los protozoos, pero no así con los virus. Pégale una mirada al nuevo filtro LIFESAVER y verás su funcionamiento.
Un método muy común es el uso de productos químicos para la desinfección del agua, ya sea en forma de líquidos o en forma de pastillas, pero tampoco son capaces de acabar con todos los bichos malos que nos podemos topar en el agua. Así que lee bien el prospecto antes de usarlo, y en la mayoría de ellos tendrás que esperar una media hora como mínimo para poder beber. También está muy extendido el uso de la lejía para la desinfección de agua para el consumo humano, podéis ver las dosis de lejía y los tipos a utilizar en el pdf que os enlazo: Uso de la lejía para desinfectar agua para consumo humano.

De estos métodos, como habrás visto, el más sencillo es el del uso de pastillas desinfectantes. Tardan una eternidad en caducar y pesan apenas unos gramos; con que lleves un blíster de los que van en la caja tendrás para desinfectar bastantes litros.
Sin duda lo mejor es no recurrir a ninguno de estos métodos, pero si has de hacerlo y puedes, lo más seguro es combinar los tres, hervir el agua, filtrarla y usar algún desinfectante químico.
Si te interesa el tema puedes pegar una mirada a este interesante artículo de los amigos de Aristasur: Cómo recoger, potabilizar y purificar el agua de la montaña.
Y si no hay ni ríos, ni fuentes, ni nada y me he quedado sin agua ¿Qué hago?
Pues llorar no vale, aún perderías más líquidos.
No soy experto en supervivencia, así que no te voy a aconsejar que te dediques a extraer el agua de un cactus ni que exprimas una determinada raíz.

Si te has quedado sin agua y estás caminando por la Comunidad Valenciana y empiezas a notar síntomas claros de deshidratación no te lo pienses más: llama al 112 y pide ayuda.
O eso, o consigue el último gadget para obtener agua del aire: Fontus. Este invento es obra de un estudiante vienés de diseño industrial , que ha iniciado una campaña de crowdfunding para conseguir fondos y fabricarlo en serie. No dejes de visitar su web, y si te mola el invento encarga el tuyo, así seguro que nunca más te quedarás sin agua.
¡¡Y ahora que ya eres un experto bebedor, la próxima ronda de agua que te tomes en la montaña corre de mi cuenta!!
Ahhh… y además de sin agua suficiente, nunca salgas a la montaña sin tu botiquín personal, así que aprende a elaborarlo con nuestro artículo «El botiquín ideal».
No olvides que los buenos montañeros y montañeras comparten, así que si este artículo te ha parecido interesante: ¡¡Comparte!!.
Si te ha interesado este artículo no dejes de visitar nuestro blog y nuestra sección multimedia seguro que encuentras más artículos de tu interés. Puedes hacerte suscriptor (es gratis), y recibir semanalmente nuestro boletín de noticias, con artículos interesantes, propuestas de actividades y algunas cosillas más. Y si te gusta caminar por la Comunidad Valenciana no te pierdas nuestro calendario de actividades y acompáñanos en nuestra próxima ruta.